EL DERECHO AL FUTURO. El suicidio no puede ser reducido a un síntoma aislado, a una anomalía neuroquímica, ni a un impulso individual
Por Leo Lema El suicidio no puede ser reducido a un síntoma aislado, a una anomalía neuroquímica, ni a un impulso individual. Es, en su dimensión más desgarradora, la manifestación clínica del colapso del proyecto de vida, la amputación del tiempo subjetivo y la fractura catastrófica de la red vincular. Para Alfredo Moffatt; "La vida es un proyecto que se construye con un otro. Cuando se rompe la ilusión de futuro y la persona queda atrapada en un presente congelado, sola y paralizada, la existencia pierde sentido. El suicidio aparece entonces como un intento desesperado de interrumpir un dolor insoportable frente a la desconexión total del mundo." La salud mental es un movimiento dialéctico que requiere sentir que transitamos desde la memoria hacia un proyecto . En la desesperanza absoluta, la dimensión de futuro se clausura, el sujeto queda atrapado en un presente insoportable y la muerte se fantasea como la única vía para detener un presente transformado en t...