El PENSAMIENTO ACADÉMICO CRÍTICO DEBE CONTINUAR. Por Hugo Fajardo* Cuéllar Sociólogo y Abogado. Docente e investigador FMOcc-UES.
EL 16 de febrero del 2026, la Universidad de El Salvador asiste a su 185 aniversario de fundación como la única institución pública de Educación superior al servicio de la población salvadoreña, la cual fue fundada mediante decreto de la Asamblea constituyente el 16 de febrero de 1841, siendo en ese momento Juan Nepomuceno Fernández Lindo y Zelaya, Jefe del Estado provisional de El Salvador.
En sus inicios la UES, era una institución de educación superior con carácter elitista, es decir tenían acceso a ella solo los sectores de las clases altas o dominantes del país, y prevalecía una concepción conservadora en la formación de los primeros profesionales, dado que su fundador era uno de los políticos centroamericanos conservadores de aquella época. Fue con el pasar del tiempo y el accionar de las luchas sociales y estudiantiles que la UES, dio cabida al pensamiento académico crítico.
El origen del pensamiento crítico tiene sus raíces desde la antigüedad, siendo Sócrates uno de los pioneros de este al crear el método llamado: “Cuestionamiento Socrático”, mediante el cual estableció la importancia de establecer preguntas profundas ante cualquier pensamiento antes de aceptar las ideas como dignas de fe; porque según este filósofo, “las personas pueden tener poder y una posición elevada y, sin embargo, estar profundamente confundidas e irracionales”. En los siglos XV y XIX, este pensamiento es impulsado por pensadores como René Descartes con la creación del método de la duda metódica, fundado en el principio de que de todo hay que dudar.
Este planteamiento clásico sigue teniendo vigencia hoy en día, en un mundo moderno y tecnologizado, en donde la verdad es lo desconocido de momento en momento. En tal sentido la UES, tiene un compromiso con el pensamiento crítico desde su labor científica académica en función de investigar la realidad para explicarla de manera objetiva de cara a contribuir con la transformación de la sociedad salvadoreña. A 185 años de su existencia la UES, no puede ni debe renunciar a ese pensamiento crítico que siempre ha estado presente en su historia, pero que en las últimas tres décadas y sobre todo a partir de la llegada del actual régimen autoritario (2019) se ha reducido a su mínima expresión.
Dentro de ese contexto, el presente artículo presenta algunas reflexiones sociológicas en torno a la necesidad que tiene actualmente la UES, de rescatar la vigencia del pensamiento académico crítico, como uno de los pilares fundamentales de su misión y visión como institución pública de educación superior, de cara a incidir en la transformación de la sociedad salvadoreña en beneficio de las grandes mayorías. Dicho pensamiento debe tener como principios fundamentales, entre otros los siguientes:
Un pensamiento académico objetivo e imparcial.
El pensamiento académico, fruto del desarrollo del conocimiento científico en la UES, debe ser un pensamiento objetivo, en tanto exprese la verdad científica sobre los diferentes fenómenos de la realidad y por ende debe apostar siempre por la imparcialidad, en el sentido que dicho pensamiento sea independiente de cualquier sesgo político e ideológico, que afecte el carácter de objetividad y veracidad que deben caracterizar a todo pensamiento crítico.
Este principio no ha sido fácil de aplicar en la práctica, dado que la UES es un tanque de pensamiento muy diverso en donde convergen todas las ideología habidas y por haber; y la búsqueda de la verdad desde la ciencia y la academia le ha generado costos muy altos; a tal grado que en sus diferentes etapas históricas y en particular durante los años 70 y 80 del siglo XX, la institución era tildada de santuario de los comunistas ,atacada y perseguida por los sectores ultraderechistas y ultraconservadores del poder político en El Salvador.
Sin embargo, esa objetividad e imparcialidad deben seguir prevaleciendo como principio fundamental del pensamiento académico crítico de la UES, aun hoy en tiempos de autoritarismo y régimen de excepción, porque esta es la única institución pública de educación superior que está llamada a ser el faro del conocimiento científico y la búsqueda de la verdad en beneficio de toda la sociedad salvadoreña
Un pensamiento académico cuestionador de la realidad.
La duda o el cuestionamiento, es un elemento inherente a todo pensamiento crítico; ya lo decía uno de los filósofos fundadores del pensamiento crítico de la sociedad moderna, René Descartes: “De todo hay que dudar; de lo único que no hay que dudar es de la duda”. Esto significa en lo esencial que el pensamiento académico universitario debe tener como cimiento científico, el constante cuestionamiento de los diferentes problemas políticos económicos sociales culturales, jurídicos, etc. que surgen de la dinámica social cotidiana de toda sociedad.
El cuestionar a la realidad es un método filosófico que se aplica a todas las disciplinas del conocimiento científico, por lo que la Universidad, en tanto cuna del conocimiento y de la ciencia debe estar permanentemente cuestionando la realidad o mundo objetivo que está más allá de sus aulas y muros perimetrales. Ese cuestionar debe estar fundado en el método científico y en el pensamiento crítico para no solo conocer y describir los problemas que surgen de la misma cayendo en el academicismo, sino también para proponer en la práctica alternativas de solución a los mismos.
Un pensamiento académico propositivo y transformador.
En este 185 aniversario (2026) de la UES, el pensamiento crítico no debe ser solo un eslogan publicitario más; sino que debe convertirse en una de las tareas de rescate primordial que debe realizarse para fortalecer el carácter científico propositivo y transformador del pensamiento académico, en el marco de las actuales condiciones políticas económicas y sociales de autoritarismo por la que atraviesa El Salvador. La tarea no es nada fácil en una sociedad tan convulsionada como la nuestra, pero la misión histórica de que esta investida constitucionalmente el alma mater, le llama a seguir siendo la conciencia crítica del pueblo salvadoreño.
Aunque el tema no se agota aquí, finalmente hay que decir, que es esa misión histórica de la UES la que la coloca como la única institución pública de educación superior que aún le queda al pueblo salvadoreño, para recuperar la presencia del pensamiento académico crítico, en función de enfrentar los grandes desafíos que demanda el presente y convertirse en el futro inmediato en el instrumento propositivo y transformador en favor de las grandes mayorías del pueblo salvadoreño. Si eso es así, que la historia os premie al alma mater y sino que la historia os lo demande.
* El autor es Sociólogo, Abogado y Notario, Profesor en Ciencias Sociales; Master en Derechos Humanos y Educación para la Paz, Docente a tiempo completo de la Universidad de El Salvador.
Fuente: Diario Colatino , 17 de febrero 2026 , en https://shre.ink/AiTQ
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